Debate de los dos Cambridge: primer golpe

El debate de los dos Cambridge se desarrolló en los años ’60 y ’70 a partir de las críticas de Piero Sraffa a la noción neoclásica de capital. Tanto del lado neoclásico como del heterodoxo participaron varios de los principales economistas de su tiempo, hasta la capitulación de Paul Samuelson.

Pero antes de esta conflagración, en 1926 Sraffa había adelantado una importantísima refutación a la idea neoclásica de que el costo marginal aumenta con el crecimiento del output, fundamento básico de la curva de oferta ascendente y de la teoría ortodoxa de los precios (antes de leer lo que sigue, conviene consultar las entradas anteriores, ésta y ésta).

equilibriooyd

El problema

El hecho de que el mundo de la producción resulte subterráneo y opaco ante nuestra mirada debido al fetichismo de la mercancía, hace posible que teorías sin fundamento en la observación empírica puedan parecer plausibles, si la formulación a priori no resulta muy incoherente.

Tal es el caso con la idea de que en el corto plazo, la firma opera a capacidad plena y no puede aumentar su capital fijo y por lo tanto, a partir de cierto punto óptimo en la relación entre cantidad de trabajadores (capital variable) y capital fijo, la adición de trabajadores causaría que la productividad marginal dejara de crecer y los costos marginales empezaran a aumentar, elevando el precio. Todo aumento del número de trabajadores y del nivel de producción a partir de cierto punto óptimo, reduciría necesariamente la eficiencia, lo que implica que cada nueva unidad producida deberá insumir mayores costos que la anterior, es decir que el costo marginal asciende, con lo que cada nuevo aumento en la demanda deberá pagar un precio mayor por cada mercancía adicional, lógica representada por la trayectoria ascendente de la curva de oferta.

Mientras el ingreso marginal exceda al costo marginal, se seguirá aumentando la producción con precios crecientes, puesto que el beneficio total sigue creciendo, pero al igualarse ambos, se deja de contratar y de aumentar la producción.

La duda

Pero tal como le sucede a cualquier ingeniero y empresario (ver Keen 2011: 120, Lee 1998: 73, citando a Tucker), a los economistas clásicos les resulta absurdo el supuesto del costo marginal ascendente. Sraffa sabía que los costos marginales son constantes o decrecientes, por lo que consideraba al precio como determinado por un costo de producción constante (curva de oferta horizontal, no ascendente) mientras que la demanda sólo determinaba la cantidad producida. En consecuencia, no podía dejar pasar como válida la idea neoclásica de que el precio está determinado por una curva ascendente de costos que a su vez determinan el output.

En cambio, si la empresa opera con capacidad ociosa que se pone en actividad sin pérdida de eficiencia (más bien lo contrario) con cada nueva exigencia de la demanda, con una curva horizontal (o descendente) de costo marginal, la empresa ganará más cuanto más produzca… ¿Raro? Sólo la demanda limita el output, además de la capacidad de financiamiento y el éxito del marketing.

La refutación

Para demostrar la falsedad de ese postulado neoclásico, Sraffa escribió un artículo en 1926 en el que demostró que sus dos supuestos básicos son incompatibles: la curva de costos ascendentes necesita de la idea de que los factores de la producción están fijos en el corto plazo, para justificar la ineficiencia marginal; y de la idea de que la oferta y la demanda son independientes una de otra, para que la curva de oferta no colapse (como ya vimos).

Pero… si queremos ubicarnos en un escenario en el que sea posible que los factores de producción estén fijos en el corto plazo, debemos pensar no en el nivel micro, sino sólo en términos de la economía como totalidad, o de sectores enteros de la economía, que sean tan grandes como para que un aumento de su output no encuentre fácilmente recursos con los que aumentar su capital fijo inmediatamente. Por ejemplo, si consideramos a la agricultura como totalidad, podemos suponer que necesidades urgentes de mayor output ocasionarán este tipo de situación por la dificultad de poner nuevas tierras en producción, contratar más trabajadores, etc. En este nivel, la magnitud de los nuevos recursos necesarios, hace plausible la escasez (aunque esto pueda solventarse en el mediano plazo, recordemos que el escenario neoclásico es de corto plazo).

Entonces nos encontramos al nivel de la economía global y de sectores enteros, para hacer posible pensar en la escasez de recursos… sin embargo en este nivel, la enorme masa de insumos y trabajadores que exigirá un aumento de la producción en cualquier sector, generará aumentos de precios y salarios generales, con los consecuentes cambios distributivos, que significarán una modificación de la demanda, con lo que cada movimiento en la curva de oferta deberá asociarse con una curva de demanda diferente, anulando la independencia de las curvas (¡otra vez!).

De este modo, en el escenario macro, si se cumple el supuesto de factores de producción fijos, sin embargo no se cumple el supuesto de la independencia de las curvas.

En el escenario micro, en cambio, sí podemos suponer (por un momento) que las curvas son independientes, ya que el carácter infinitesimal de la firma hace que sus exigencias de nuevos recursos sean ínfimas y que por lo tanto no alteren la disponibilidad general, ni la curva de demanda… pero esta misma facilidad de incorporación de recursos y nulo efecto sobre la demanda, contradice el postulado de los recursos fijos y su corolario, la productividad decreciente. La que además, es fácilmente contradicha por la abrumadora evidencia que demuestra que las empresas individuales (y las empresas agregadas) operan con capacidad ociosa, no a capacidad plena, anulando la plausibilidad de los costos marginales ascendentes.

Por lo tanto, en este caso también son incompatibles ambos supuestos, y vemos que cada uno sólo puede funcionar en un escenario diferente y sin la concurrencia del otro.

“In circumstances where it was valid to say that some factor of production was fixed in the short run, supply and demand would not be independent, so that every point on the supply curve would be associated with a different demand curve. On the other hand, in circumstances where supply and demand could justifiably be treated as independent, then in general it would be impossible for any factor of production to be fixed. Hence the marginal costs of production would be constant.” (“En circunstancias tales que pudiera afirmarse que algún factor de producción estuviera fijo en el corto plazo, la oferta y la demanda no serían independientes, con lo que cada punto en la curva de oferta se vería asociado con una curva de demanda diferente. Por otro lado, en circunstancias en que pudiera justificarse que la oferta y la demanda fuesen independientes, en general sería imposible que cualquier factor de producción estuviera fijo. Por lo tanto, los costos marginales de producción serían constantes”)

(Keen 2011: 129)

Así, vemos otra vez que al impugnarse la forma de la curva de oferta, se pierde su capacidad de predecir los niveles del precio y del output ante un nivel de demanda determinado. Además la crítica tiene derivaciones que no vamos a desarrollar por ahora, aunque mencionaremos la siguiente: también se cae la teoría salarial (ver cap. 6 de Keen 2011), ya que depende de la idea de que el salario es igual a la productividad marginal del trabajo, lo que implicaría que para que aumente la producción, el salario debe caer… o que su negativa a caer “racionalmente” sería la causa de la desocupación, es decir que es responsabilidad de cada trabajador que no quiere aceptar un salario menor al de una productividad marginal cuya existencia ya se ha demostrado una quimera.

Bibliografía

Steve Keen (2011): Debunking Economics (las citas de este artículo pertenecen a su capítulo 5), Debunking Economics – Steve Keen)

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Acerca de Ezequiel

Marxista.
Esta entrada fue publicada en Cretinismo económico, Economía, Teoría del valor y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

23 respuestas a Debate de los dos Cambridge: primer golpe

  1. Waly dijo:

    Tengo varias preguntas:

    1) ¿Cuál es la teoría de los precios marxista?
    2) ¿Cómo se conformarían los precios en tu sociedad socialista?

    Gracias.

    • Ezequiel dijo:

      Hola, la teoría de los precios marxista reconoce que éstos se mueven alrededor de un centro de gravedad que determina su nivel a largo plazo. Este reconocimiento la convierte en una teoría no sólo de los precios, sino del valor, ya que se hace necesario encontrar la sustancia que explica el porqué y la cantidad de ese valor. Todo este blog se ocupa de discutir los argumentos a favor y en contra de la explicación marxista y otras, si tiene alguna pregunta puntual sobre lo desarrollado, la respondere con gusto.
      Sobre el socialismo, la existencia de precios en una etapa inicial puede ser inevitable, en tal caso, se determinarian mediante mecanismos de mercado que ajustan los precios a los costos de producción, tal como sucede ahora… los desbalances y problemas que esto generaria (iguales a los que genera ahora) deberían ser paliados por la democracia obrera, hasta que pueda pasarse a un nivel mas automatizado y menos dependiente de la escasez, sin necesidad de mercado y precios.

  2. antonio dijo:

    Una pregunta fuera de tema. En tu opinión, en el socialismo deseable, ¿que importancia le das a la propiedad y control de los medios de producción (la empresas) por parte de los trabajadores? Si consideras que los trabajadores deben tener esa propiedad-control que figura económica (o política o jurídica) concreta usarias. Un saludo

    • Ezequiel dijo:

      La propiedad colectiva de los mp es la base fundamental sobre la que puede construirse una sociedad en la que sus miembros tengan garantizada su independencia económica (que no autonomía) y por lo tanto su independencia política. Esta libertad es por un lado la de cada individuo a desarrollarse como prefiera, y la de cada comunidad a decidir cómo invertir el producto excedente, en vez de que esta decisión sea tomada por un sistema cuyas leyes abstractas dominan el movimiento económico. Libre de esta constricción del valor y la rentabilidad, las fuerzas productivas pueden ser desarrolladas exponencialmente, lo que a su vez, multiplicando la riqueza material, multiplica las posibilidades y variedades de ejercer nuestro libre albedrío.
      En cuanto a la forma de la propiedad de los mp, lo importante es que sea colectiva e igualitaria, pero no igualitaria en el sentido de que cada uno tenga derecho a una porción igual e individual, o que cada grupo de trabajadores sea dueño de su empresa y nada más, mientras que los otros trabajadores no tengan derechos sobre esa porción de mp sino sobre sus respectivos lugares de trabajo. Semejante estructura implicaría un sistema de cooperativas que se comunican a través del mercado, con los problemas del valor y la competencia, que determinan leyes propias, no humanas, abstractas, de funcionamiento y de distribución del producto.
      Por eso la propiedad de los mp debe ser colectiva, de todos y para todos.

  3. antonio dijo:

    Te agradezco tu respuesta. Siendo correcta para mi tu solución en cuanto hablas de propiedad colectiva (de todos para todos), sin embargo estimo que es demasiado general y poco concreta. Y si no concretamos en el asunto de la propiedad…. alguien, distinto de los trabajadores, se la acabará apropiando. Ya ha sucedido, somo sabes.
    Te diré mi opinión.Esta basada en lo que se pueden consideran con bastante rigor como ”socialismos en micro”: las cooperativas. Tu las has mencionado en tu respuesta, y, efectivamente, en ellas se da por un lado la propiedad colectiva (la cooperativa) pero TAMBIEN se da, al mismo tiempo, la propiedad individual de cada uno de sus socios, la cual nunca se debería omitir ya que proporciona, por un lado, incentivos de superación personal,y, por otro y muy especialmente, otorga el control y mando real y jurídico (protegidos por la leyes del Estado) sobre los mp. Tal como dices, un buen socialismo podría ser un mundo de cooperativas en las que todos los trabajadores fuesen los propietarios de todas y cada una de ellas. Y con la reglas habituales del mercado de hoy: competencia, precio, eficiencia, innovación, etc..Como ejemplo de buen funcionamiento de este modelo existen por el mundo cooperativas multinacionales (p.ej. Mondragón en España) en las que sus socios son propietarios de multitud de empresas repartidas por todo el planeta.
    La falta de propiedad de los trabajadores sobre sus medios de producción fue, en mi opinión, la falla principal del socialismo real. Propiedad que sin embargo si estaba bajo control y mando de su casta burocrática que acabo por privatizarla y venderla al mejor postor para su beneficio personal. No fue una defecto sólo del socialismo real. Ese fenómeno económico privatizador (del Estado de Bienestar y de las empresas públicas) esta sucediendo también en la mayoría de países desde los años ochenta. En la cooperativa Mondragon (y el resto) ningún ejecutivo pude plantearse por si mismo la venta de una empresa sin el consentimiento explicito de sus socios. En el socialismo real se hizo y en los Estados Burgueses también. Estamos en un período de restauración, reaccionario, contrarrevolucionario y global, en el que los defensores del status quo capitalista están desmontando la propiedad colectiva iniciada en la Revolución Rusa del 17 (y la Maoista del 59).
    Un saludo

    • Ezequiel dijo:

      Si se trata del momento de transición al socialismo, es difícil dar una respuesta que no peque de especulativa. Creo que cuanto mayor sea el nivel tecnológico y más favorable sea la correlación de fuerzas, más fácil será pasar a las fases más avanzadas del socialismo, es decir al comunismo. En esta etapa, toda propiedad de medios de producción particularizada y que implique mercado y por lo tanto ley del valor, sería un retroceso. Más aún si su presupuesto material es la superación de la escasez material. En tales condiciines, la cuestión de la acumulación de propiedad o de poder sería imposible, además de carecer de sentido.
      Otro tema es el complicado momento de la transición, cuando la cuestión organizativa, logística y bélica hacen peligrar la autonomía conquistada en un primer momento por los trabajadores. Como dije en un comentario anterior, es posible que en un primrr momento sea más práctico convivir con el mercado con una producción en cooperativas. Sin embargo esto no deja de ser problemático, ya que se hace necesario que a los efectos negativos del mercado los combata un estado, que así funciones generales que le darían demasiado poder sobre los trabajadores. Peor aún, estos trabajadores estarían divididos por la propiedad cooperativa, no social, presa fácil de un estado con el poder redistributivo que habría obtenido para hacer más socialista al mercado. Por esto, no confiaría en reafirmar la propiedad particular, sino en fortalecer la autonomía obrera de otra manera, tal vez potenciando lo contrario del particularismo.
      En la URSS, efectivamente la propiedad colectiva fue anulada rápidamente, en tanto se anuló el control y gestión local, pero no me parece que eso hubiera podido prevenirse mediante derechos de propiedad particulares, que hubieran sido barridos igualmente ante las necesidades centralizadoras del estado. Al contrario, sólo con mayores lazos intraclase, con solidaridad indivisa, tal vez con rotación del trabajo sin una estricta separación entre lugares de trabajo, pueda enfrentarse exitosamente el peligro de burocratización.
      Saludos.

  4. antonio dijo:

    ”con mayores lazos intraclase, con solidaridad indivisa, tal vez con rotación del trabajo sin una estricta separación entre lugares de trabajo, pueda enfrentarse exitosamente el peligro de burocratización”.
    No, yo no soy de esa opinión. Todos eses atributos razonables-lazos interclase, solidaridad, rotacion del trabajo etc.. (y cualquier otro que se busque)- se diluyen bajo el peso y mando del propietario del capital.La propiedad es lo que cuenta, TODO LO DEMAS viene después y derivado de ella. Fíjese que no he hablado sólo de la necesidad de la existencia de una propiedad particular en el socialismo, y si he mencionado a la propiedad colectiva, social, representada por la cooperativa. O por el Estado.Desde luego el conjunto de cooperativas debe estar integrado y respaldado por un Estado. Estado que puede corregir los efectos nocivos de la acción del mercado. Es indiferente que los trabajadores tengan la propiedad particular de cada una y todas las cooperativas, o que , simplificando el trámite, tengan la propiedad particular del mismo Estado. Estado, que a su vez, deberá tener la propiedad de las cooperativas. Lo relevante es que la propiedad social y colectiva debe integrar e incluir siempre a las propiedades particulares de los trabajadores con voz, voto y mando, porque sino sucede eso, alguien distinto de los trabajadores (un dictador -la familia Castro, Al-Asad, Kim-Jon un,-burócratas como el politburó URSS-, o un partido político -PCUS- ) va a quedarse PARA SI MISMO con la propiedad colectiva socialista. En resumen: propiedad colectiva y particular deben estar integradas en el socialismo. Exactamente igual como lo están en las cooperativas de hoy.
    Un saludo

    • Ezequiel dijo:

      Si por propiedad particular usted entiende voz, voto y mando, estoy de acuerdo. Yo por por propiedad colectiva no entiendo estatal ni ajena a la gestión directa de los mp con que trabaje cada grupo, por lo tanto no entiendo bien a qué se refiere con lo de “propietario del capital”. Lo fundamental es justamente esa gestión directa, que de hecho es propiedad, pero no propiedad particular en el sentido al que estamos acostumbrados en el mercado, es decir particular absoluta, sino particular relativa, coordinada con el todo en forma democrática.

  5. antonio dijo:

    La propiedad colectiva va a tener que ser Estatal (es el representante de lo colectivo, a falta de algo mejor) y al ser el Estado propietario de los m.p. YA ES una propiedad no ajena a su gestión.
    Propiedad con voz, voto y mando significa también que tiene que estar amparada y apoyada por el Estado, sus leyes y su monopolio de la violencia (cuerpos de seguridad). Esa es la forma, a dia de hoy, más fuerte de proteger una propiedad. Y funciona. Y para que sea así debe serlo con un documento legal (titulo, participación, etc.) que demuestre esa propiedad y pueda ser defendida en un tribunal. Insisto, sin esa propiedad, cualquiera ajeno a los trabajadores-no propietarios va a terminar por apropriarsela, por robarsela a los trabajadores. Hasta hoy es lo que ha pasado : dictaduras socialistas, burócratas, partidos que ya he menciondo. Me estoy basando en la realidad histórica, en los datos y hechos sucedidos hasta hoy en el último siglo de socialismo,y me temo que su planteamiento se basa en deseos. Buenos deseos pero que hasta hoy no han tenido validez alguna en la experiencia histórica.
    Si queremos inventar nuevas formas de propiedad (usted dice que la gestión puede ser una propiedad), tienen que ser esas nuevas formas más firmes, sólidas y consistentes que la de la propiedad documentada y legal en vigor. El derecho de gestión que usted menciona, a día de hoy, no otorga mando final, ya que el propietario real y jurídico puede eliminar al gestor o reducir su capacidad, en cualquier momento. Insisto, hoy, no hay nada más firme y protegido que una propiedad legal protegida por el Estado, leyes y fuerzas de seguridad.
    Le he puesto el ejemplo de la Cooperativas. Como ejemplo de micro-socialismo. Son una evidencia real, verídica e histórica de que se puede combinar al mismo tiempo una propiedad colectiva (la de la misma sociedad Cooperativa, propiedad que tiene un valor igual a la suma de las propiedades particulares, y que la Cooperativa puede utilizar para lo que estime oportuno con el permiso de sus socios) y la propiedad particular de cada socio. Las Cooperativas llevan más de un siglo funcionando con pleno éxito en cuanto a crecimiento, rentabilidad, eficiencia e igualdad entre los socios. Sustituya sociedad Cooperativa por sociedad Estado y tendrá un buen socialismo. Un socialismo mejorable y en evolución.
    Para terminar, ¿porque usted prefiere para si mismo un titulo de propiedad legal que proteja su dinero y patrimonio personal , o el que invierte en una empresa mercantil , y sin embargo para el dinero que va aportar un ciudadano socialista (por vía impuestos) al Estado y su propiedad colectiva, no exige esa misma seguridad en la protección?. Es sospechoso. Espero que usted no pertenezca a algún partido político ?
    Un saludo

    • Ezequiel dijo:

      Primero, usted propone como salvaguarda del poder obrero frente al estado, un título de propiedad individual, lo que implicaría socialismo de mercado, con los problemas que le expliqué: mantenimiento del dominio de la ley del valor sobre la economía, trabajo alienado, estado redistributivo. Usted no responde cómo solucionar esos problemas ni explica cómo semejante sociedad sería socialista ni cómo el estado no se convertiría en algo ajeno y superior a los trabajadores.
      Peor aún, en su ùltimo comentario usted ubica al estado con sus leyes y su monopolio de la violencia como al garante de la autonomía individual… eso es un contrasentido, no sé si se da cuenta. Un estado con esos poderes no tiene nada de socialista, ya domina a la sociedad, en lugar de ser un lugar de coordinación integrado por representantes de trabajadores que mantienen su autonomía porque tienen EN SUS MANOS LOS MP Y LOS MEDIOS DE DEFENDERLOS, LAS ARMAS. Eso es la propiedad, no su forma fetichizada en un papel. En el socialismo el poder es de los trabajadores, otra cosa no es socialismo. Y un papel que confirme una propiedad no es poder ni propiedad, y el depender del estado no es poder ni propiedad.
      Usted habla de “propietario real y jurídico”, de quién habla? Está pensando en el socialismo o en el presente? Habla de alguien ajeno a los trabajadores que podría robarles la propiedad, otra vez, de quién habla? En qué momento, en el socialismo o ahora, en una cooperativa? NO ES LO MISMO.
      Usted entiende al estado socialista como separado y situado por encima de la sociedad. Contra semejante estado no hay defensa que valga, y mucho menos la jurídica que usted propone. Semejante estado no puede ser socialista. Le recomiendo leer la crítica de Mehring a Lenin.
      Segundo, de dónde saca usted que yo prefiero la dudosísima seguridad jurídica que pueda o quiera garantizar el estado capitalista o cualquier estado de clase, a la propiedad garantizada por mis propias fuerzas y las de mis compañeros de trabajo y de toda la clase obrera, propiedad que se basa en el uso efectivo de los mp y en la capacidad armada de defenderlos?
      Por último, si usted va a insinuar que hay algo sospechoso en mis posiciones, prefiero que lo diga directamente y con claridad, no tengo paciencia para las provocaciones.

  6. antonio dijo:

    Disculpe mi alusión a su posible pertenencia a un partido político. No fue con intención de provocar y si más con una intención de añadir algo de pimienta festiva y humorista a un pesado debate de análisis económico-político. Eso es todo, no tiene más importancia. MI recelo festivo viene sólo del mal historial de algunos partidos socialista, que usted conoce también.
    Le respondo sobre su mismo comentario:
    ”Primero, usted propone como salvaguarda del poder obrero frente al estado, un título de propiedad individual”. No, no he dicho eso, en absoluto. Relea. Si he dicho como salvaguarda de personas o grupos distintos de los trabajadores: dictadores, burocracia o partidos. Del Estado obrero no tiene que salvaguardarse nadie, porque el Estado obrero lo componen todos los trabajadores. El Estado lo son los ciudadanos, y los ciudadanos son el Estado. No hay separación.
    ”lo que implicaría socialismo de mercado, con los problemas que le expliqué: mantenimiento del dominio de la ley del valor sobre la economía, trabajo alienado, estado redistributivo”. En un Estado socialista con propiedad de sus trabajadores NO SE DA NINGUNO de eses perjuicios mencionados, porque no hay explotación de empresarios sobre trabajadores. ¿Porque? Porque TODOS SON EMPREARIOS, todos son propietarios del capital. El ejemplo hoy de la Cooperativas no ofrece duda alguna. No es tan difícil de entender.
    Por supuesto que puede existir socialismo de mercado ( muy estudiado y validado en la literatura económica) y cualquier perjuicio que pueda existir en el mercado será solucionado por el Estado.
    En el resto de su comentario usted da vueltas y vueltas alrededor de la posible separación del Estado socialista y sus trabajadores y los problemas que puede conllevar. Se lo repito otra vez: un Estado socialista sin propiedad de sus trabajadores si esta separado(y, además ese Estado esta capturado y dominado por castas burocráticas y partidistas. Así lo ha sido históricamente), y sin embargo un Estado socialista con propiedad de sus trabajadores NO TIENE TAL SEPARACION y son los trabajadores los que dominan el Estado. Los trabajadores son el Estado. Es fácil de asimilar.
    La propiedad, estimado Ezequiel, la propiedad. No se acaba de dar cuenta de que la propiedad es lo más importante en una economía cualquiera (esclavismo, feudalismo, capitalismo). Y también en la socialista, en la cual la propiedad será, finalmente, de TODOS. Ese era el deseo nuclear y fundamental de Marx. No otro
    Por otro lado, estimo que será mejor que deje el debate aquí, si le parece bien, dado que tengo la sospecha de no esta usted captando casi nada de lo que le he expuesto y yo, me temo, no tengo más capacidad, es culpa mia, para explicárselo mejor. Le agradezco su dedicación.
    Un saludo cordial

  7. Mandrake dijo:

    A mi no me entra en la cabeza, otra cosa, que no sea un Estado o una institución similar, la que haga posible el socialismo. Bueno, quizás que tecnológicamente consigamos que desaparezca la escasez, o al menos conseguirlo en algunos sectores o que se mecanice, robotice toda la producción ( incluídas formas de inteligencia artificial) . Pongamos por ejemplo, la Seguridad Social en algunos países europeos, es universal ( menos para no residentes), se paga con impuestos, en principio, en función de la capacidad de cada uno, y da igual la enfermedad, la duración o el coste cubre a todo el mundo. Y funciona, y mucho mejor que el sistema privado. La cuestión sería democratizar ese Estado, crear un marco con unos principios inamovibles e irrenunciables ( Los medios de producción pertenecen a los trabajadores, no se admite el trabajo por cuenta ajena) y con una serie de contrapesos importantes, donde las asambleas de trabajadores tengan un peso importante. Pero también habría que usar algún tipo de estímulo a la producción, al trabajo, que sancionara a los que tratan de escaquearse ( una sanción que nunca les privaría de unos derechos fundamentales) y que beneficiara a los que más se esfuerzan o mejor lo hacen ( dentro de unos límites tales que esas recompensas jamás pudiesen suponer una gran acumulación de poder respecto al resto). Es decir habría que elaborar un sistema de pesos y contrapesos muy bien pensado y probablemente complejo, para que esto funcionara. Porque o hay una evolución humana, no descartable, que hace que todo estos mecanismos sean innecesarios, o va a hacer falta un aparato que coaccione democráticamente y de sentido a lo que son meras individualidades o pequeños grupos de voluntades y redistribuya eficientemente la producción ( todo ese aparato informático y estadístico que no se llegó a implantar en la URSS Lange/ Lerner podría ser muy útil) . Porque no basta con tomar los medios de producción, está también la demanda, que puede hacer que dentro de un sistema tal, siga habiendo millonarios e industrias que no funcionan. Entonces hace falta un agente que corrija todos estos problemas. Y llegados a este punto, habría que tener claro que no existen los Paraísos, los artificiales tampoco, y que esto ni desaparecería ni las incertidumbres, ni los conflictos ( aunque sean de otro orden) ni los problemas, pero sería desde luego un enorme salto cualitativo en la humanidad, por el que hay que luchar y aspirar.

    • Ezequiel dijo:

      Acuerdo con la visualización de las dificultades iniciales, el punto de partida es esta sociedad y la gente tal como es hoy, el cambio del socialismo hacia el comunismo siempre fue pensado, en consecuencia, como un proceso de siglos.
      Por otro lado, me parece que hay que enfatizar que el rol de las asambleas locales no es el de tener alta participación en el estado. No es el estado democratizado lo que puede garantizar el socialismo, esto presentaría los mismos peligros que se vieron en la URSS. Es el estado como coordinador emergente de unas nuevas relaciones de producción, el que puede genuinamente expresar la voluntad y las necesidades generales, donde los soviets o asambleas no tengan veedores, comisarios ni nada parecido, y que con la fuerza armada y productiva ejerzan sus derechos sin que el estado monopolice ni la fuerza ni la propiedad.

  8. Mandrake dijo:

    No es tanto votar todo,todo el tiempo, algo inviable, sino tener la opción de poder hacerlo, cuando un número importante de personas así lo considerara, decidiendo sobre políticas económicas, con procesos revocatorios, etc.

  9. Mandrake dijo:

    ¿ Qué sucede en una futura sociedad comunista con las empresas que son ineficientes, cuyas mercancías son de mala calidad y no tienen demanda? ¿ Qué sucede con sus propietarios/trabajadores? ¿ Qué sucede con los propietarios/trabajadores que merced a su éxito se hacen millonarios ? ¿ Cómo se fijan los precios? Un saludo.

    • Ezequiel dijo:

      Si es un socialismo de mercado, los precios se fijan mediante la ley del valor, automáticamente. Pasada esa etapa, no hay precios, la evolución hacia la eliminación de la escasez y la automatización de la producción y de la respuesta ante la demanda los hace innecesarios. En el primer escenario, las empresas ineficientes cierran o se invierte el excedente social en hacerlas eficientes. Si no hay demanda, cierran. Los recursos y trabajadores se trasladan hacia donde sean necesarios, por decisión democrática. Los trabajadores de las empresas exitosas no pueden volverse millonarios porque no pueden explotar el trabajo excedente de nadie.

  10. Mandrake dijo:

    Pero un artista ( y sus ayudantes) podría hacerse millonario, por ejemplo, con actuaciones que tuvieran millones de espectadores. ¿ O no? Otra cuestión, he empezado a leer los Manuscritos Económicos de Marx y dice que los obreros son mercancías, ” La existencia del obrero está reducida, pues, a la existencia de cualquier otra mercancía. El obrero se ha convertido en una mercancía, y para él es una suerte poder llegar hasta el comprador” Pero si esto es así, si el obrero es una mercancía como cualquier otra que compra el empresario, desparece el plusvalor y la apropiación, ya no es la fuerza de trabajo lo que alquila el obrero. Se me ocurre una respuesta a esta aparente contradicción, pero está expresada textualmente. Un saludo.

    • Ezequiel dijo:

      En una economía de mercado no capitalista podría venderse una mercancía no reproducible (arte en el caso del ejemplo) a precios indeterminados, lo que puede dar lugar a acumulación extraordinaria de dinero, etc. No puede suceder esto con mercancías comunes reproducibles (lo que no significa que no se acumule excedente a partir de la realización del valor de las mercancías).
      Sobre la cita, parece contradecirse con El Capital, donde se dice explícitamente que el obrero no es un esclavo, pero tendría que leer el texto completo para opinar con propiedad. Igualmente la condición de esclavo en vez de asalariado no excluye la explotación de la fuerza de trabajo, aunque no es la forma ideal para el capitalismo.

      • Mandrake dijo:

        Con mercancías reproducibles entiendo que también. Pongamos la producción de un libro, que tiene gran éxito de ventas. Los trabajadores que producen el libro se repartirían los beneficios, haciéndose millonarios. La cita de los Manuscritos económicos( Marx tenía 26 años cuando los escribe) se puede entender, pienso, en el sentido de la alienación de los trabajadores. Estos para el empresario serían una mercancía más, otra pieza dentro del engranaje de la producción, aunque lo que realmente venden o alquilan los trabajadores es su fuerza de trabajo, no ellos mismos.

      • Ezequiel dijo:

        Efectivamente, a los 26 años Marx no tenía aún en mente la diferencia entre trabajo y fuerza de trabajo, lo que queda vigente de esa frase, entonces, sería el hecho de que la vida del obrero está dominada por la necesidad de vender su FT y de reproducirse como FT, y la alienación que esto conlleva.
        Sobre los trabajadores de una empresa exitosa, etc, recordemos que en el socialismo sólo trabajarán de dos a cuatro horas en trabajo social productivo, con lo que el excedente que pueda lograrse estará muy repartido entre muchos obreros con horas repartidas. Los costos de producción se mantienen constantes o decrecen en alguna medida con el aumento de output, con lo que el aumento de ventas no se traduce absolutamente sino parcialmente en ganancias. Tales ganancias, no tan extraordinarias en semejantes circunstancias, deben a su vez reinvertirse. Si aún después de todas las deducciones, subsiste algún excedente, debe existir un mecanismo social que lo redistribuya. En este rol debe actuar la coordinación llevada a cabo por los representantes de todas las asambleas.

  11. Mandrake dijo:

    “pero NO está expresada textualmente en el libro. “

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