Respuesta sobre TLV 5: TLV y más falsificaciones

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En este espacio nos limitamos a seguir enumerando una mezcla de errores y mentiras que hasta ahora hemos dejado sin mencionar, del artículo eminente que venimos revisando:

(1)La fuente es Rolando Astarita, no os quejaréis, ¿eh, marxistas argentinos? (guiño, guiño).”

Lo de los guiños debe formar parte de un idioma secreto, debe significar que se está tomando la licencia de citar un texto de un autor (en este caso es el GPM), mientras se lo atribuye a otro autor. De hecho, a un autor que tiene diferencias fundamentales con el que está reproducido, como es el caso de Astarita respecto al GPM… y todo esto para enviar un saludo a los “marxistas argentinos”. Ciertamente, la rigurosidad científica toma vuelos insospechados por momentos, tanto que cuesta distinguirla de su contrario, el disparate arbitrario.

(2) “Marx no sistematizaba ni cuantificaba bien. Ni le interesaba”

Primero, ¿qué es lo que no cuantificó? ¿Qué es lo que no sistematizó?

Segundo, sobre lo que le interesaba a Marx, no voy a especular. Sabemos lo que hizo. El tomo 2 de El Capital es un desierto de sistematización pura, comparado con el desarrollo ágil del tomo 1. Léalo, Chemazdamundi. Lea algo seriamente.

En los tiempos de Marx no había muchas estadísticas. Nada comparado a lo que pueden usar los economistas marxistas de hoy, que pueden consultar los costos de producción contables y en términos de tiempo de trabajo s. n., y compararlos con los precios. Esta cuantificación sólo es posible gracias a la teoría de Marx, que definió un determinante material y mensurable de los precios. Ver Ochoa 1989, Petrovic 1987 y Shaikh 1995.

(3) “Marx añade, además, que no es el trabajo per se el que crea valor sino la fuerza de trabajo vendida por los trabajadores a los capitalistas”

¡Falso! ¡Y absurdo! Qué hastío produce tanta ignorancia… Sí que es el trabajo el que crea valor. La FT no es más que la capacidad de trabajar. La capacidad de hacer algo no produce nunca nada. Es la activación de esa potencialidad, lo que produce. Tal como la capacidad de digestión no sirve para nada, si no se tiene alimento con que ponerla en funcionamiento… La potencialidad de la FT puesta en acción, es el trabajo. ¿Por qué van a contratar FT los capitalistas, si no es para que se transforme en trabajo real? Imaginemos a un empresario pagándole a un tipo porque tiene capacidad de trabajar, sin que de hecho trabaje… su mera capacidad de trabajar produciría valor, según Ch.

(4) “Es decir, en una economía basada en la Teoría Laboral del Valor (como la de Corea del Norte), los precios tenderían a ser rígidos o fijos, porque lo que piensen comprador o vendedor importa una mierda: el precio lo decide el Estado (o la entidad dependiente de éste que sea). Es precisamente en una sociedad dictatorial como la que pretendía Marx en un primer estadio de su “desarrollo socialista” y no en una libre donde se produce, irónicamente, el efecto monopolio del valor-trabajo por parte de una minoría. (…)

Lo que me vengo a referir es que muchos marxistas o partidarios del marxismo se excusan del pobre historial económico que han tenido los países que han aplicado un modelo económico de inspiración marxista. (…)

Y todavía más, todo esto acerca de no poder reconocer (intuitivamente o como sea) el trabajo socialmente necesario en la creación de un bien o servicio tiene unas implicaciones tremendas, muchísimo mayores a la hora de criticar la aplicación de una teoría del valor marxista a una economía real. Porque ya desde la mismísima base del estudio económico se comprueba sin mucho esfuerzo que una sociedad que prefije sus precios (desde el Estado o desde donde sea) tan sólo teniendo en cuenta (o haciendo valer obligatoriamente) una variable fundamental, en este caso, el trabajo socialmente necesario (y que resulta que esa variable no es ni tan siquiera la correcta), está condenada irremisiblemente al fracaso o, siendo rigurosos, a un desarrollo económico muy por debajo de su potencial. (…)

¿Por qué os creéis que en países que han aplicado esta teoría como base económica sus economías han tenido un mal desarrollo o directamente se han ido al garete? ¿Por qué hay escasez en Corea del Norte? ¿Por qué hay tanta inflación en Venezuela? ¿Por qué no han funcionado los planes quinquenales de desarrollo de la Unión Soviética?

Pues no es sólo por motivos circunstanciales más o menos ciertos como una mala planificación, la corrupción, el sabotaje de fuerzas exteriores, plagas o malas cosechas, o la poca educación de la gente… sino ante todo y sobre todo porque una sociedad no puede tener como base de su economía la implementación de la idea de que los seres humanos percibimos el valor de las cosas (bienes y servicios) en función del trabajo socialmente necesario para producirlos.”

Primero, si hubiera leído algo de Rolando Astarita (pedirle que lea directamente a Marx parece demasiado) en lugar de citarlo erróneamente, o algo de cualquier marxista no stalinista del siglo XX en adelante, o algún libro de historia, podría haberse enterado de algunas cosas. En principio, que regímenes como los de la URSS, China, Corea del Norte, Cuba, etc, se especializaron en perseguir, encarcelar, torturar y asesinar comunistas. Los PC del mundo se encargaron de aliarse con regímenes burgueses para aplastar revueltas y revoluciones genuinamente comunistas, con el fin de mantener intacto el orden mundial, y el pacto de no agresión de la guerra fría. Uno de esos casos fue el sabotaje y destrucción de la revolución española, algo que un español debería conocer más de cerca. Y sacar las consecuencias: ninguno de esos regímenes fue algo parecido al comunismo, sino su enemigo más mortífero. Tanto en su política exterior, como en su configuración social, no hay nada que permita identificarlos con el comunismo.

No es posible poner un signo de igualdad entre una sociedad en la que los productores son los dueños y controladores efectivos de los medios de producción, y se federan para organizar la articulación de toda la economía, cosa que es el comunismo tal como ocurrió en la Comuna de Paris y como tal fue elevado a modelo por Marx y Engels; y una sociedad en la que los medios de producción son controlados por una minoría de burócratas que toman las decisiones de planificación y de distribución del excedente. Tan opuestos son que por mucho tiempo y hasta nuestros días, se ha considerado a la URSS como capitalismo de estado por variados economistas y políticos de izquierda. La caracterización de “estado obrero degenerado” es principalmente sostenida por el trotskismo. Finalmente, en base a sus relaciones de producción, la explicación más convincente de su dinámica interna, me parece la de R. Astarita, que puede encontrarse en su blog, y que la define como un modo de producción distinto tanto del capitalismo como del socialismo, y condenado al fracaso por sus contradicciones internas.

Segundo, la TLV no es una receta para construir sociedades nuevas, ni socialistas ni de otro tipo. Es una explicación de cómo funciona el capitalismo, y como tal, muy lejos de poder considerarse la base para regular una economía futura, es en cambio lo que debe destruirse para evitar los males del capitalismo. Para que quede claro para la gente con “sesgos mentales diferentes”: construir una sociedad en base a la TLV, sería construir el capitalismo. En los regímenes burocráticos de tipo stalinista la economía no se regulaba internamente de acuerdo a la TLV (salvo durante la época de la NEP), aunque en la medida en que formaban parte del mercado mundial, tampoco escapaban a la determinación del valor que lo regía.

La TLV tampoco es una caja de herramientas para “controlar” al capitalismo ni a los precios. Al contrario, semejante control del capitalismo desde políticas estatales es considerado una utopía, que no puede negar las leyes subyacentes de la economía, y por lo tanto, sólo puede agravar sus contradicciones. Justamente es por esta imposibilidad de saltearse las determinaciones objetivas del capitalismo, que el marxismo considera necesario superarlo, no reformarlo. Lo que se hace en Venezuela, por lo tanto, no tiene nada que ver con el marxismo, sino con el utopismo izquierdista tercer-mundista, y el oportunismo de una camarilla de militares arribistas.

Tercero, como ya hemos explicado, según la TLV, los precios no son rígidos ni fijos. Es de hecho su variación la que permite que el sistema funcione, distribuyendo los tiempos de trabajo entre las ramas…

Cuarto, la sociedad que pretendía Marx no era “dictatorial”, sino democrática en un sentido mucho más amplio, tanto política como económicamente, que lo que permite el capitalismo y su “democracia burguesa” en cuyas constituciones está escrito vanamente que todos somos “libres por igual”. El componente dictatorial sólo hace referencia a las medidas coercitivas de expropiación contra la burguesía y su aparato militar, por parte del pueblo en armas y confederado, no por parte de una camarilla dirigente. Otra vez, reflexionar sobre el ejemplo de la Comuna, o los anarquistas de la Revolución Española. El objetivo del socialismo es acabar con la alienación del hombre, es decir hacer realidad las promesas que el liberalismo no pudo cumplir. Sentar las bases materiales para que eso sea posible, ya que en las actuales condiciones, no lo es. Abolir el dominio de las abstracciones por sobre la vida de los hombres, tanto las leyes económicas que dominan nuestra vida con total indiferencia de nuestros derechos y nuestras inclinaciones, como los estados que se ubican por encima de la humanidad como entes tutelares y controladores.

Si Chemazdamundi está en contra del socialismo por el que abogaba Marx, que lo diga con honestidad, que no se esconda cobardemente tras la crítica a espantapájaros que nadie quiere defender, mucho menos un comunista. Y que no confunda tampoco el socialismo con la TLV, en el mismo texto en el que usa palabras para él vacías, como “método científico”.

Quinto, “el efecto monopolio del valor-trabajo por parte de una minoría” ¿Ve? Si hubiera consultado con alguien serio antes de lanzarse solito a enderezar entuertos, ahora no estaría caído de su caballo con todos los huesos rotos… no habría incurrido en la manufactura de frases estrambóticas como ésa, y podría disimular con más decoro el nivel de ignorancia que lo aqueja. No hay ninguna minoría que monopolice el valor, ni nadie ha dicho cosa semejante, creo, en la historia entera del pensamiento económico, hasta que llegó usted. Lo mismo vale para su siguiente frase: “sino ante todo y sobre todo porque una sociedad no puede tener como base de su economía la implementación de la idea de que los seres humanos percibimos el valor de las cosas (bienes y servicios) en función del trabajo socialmente necesario para producirlos” Felicitaciones, pionero.

(5) “Con modelos como el de Roemer, nos dimos cuenta (no sólo los economistas, sino también los estudiosos de la Teoría de la Comunicación) de que eso que una persona fuera capaz de percibir el trabajo socialmente necesario tras la creación de un bien o servicio podría darse como mucho en una sociedad excepcionalmente “primitiva” (simple, poco compleja) y con muy poca población”

Ya vimos que nadie afirma que el TTSN sea algo que la gente “percibe”: el valor no es intrínseco al valor de uso, como algo observable y palpable, sino que es intrínseco a la forma de mercancía, se objetiviza sólo en la relación con otras mercancías, mediante mecanismos sociales, no psicológicos. Sobre los modelos de Roemer, vale aclarar que son construcciones basadas en premisas no marxistas. Renuncia explícitamente a la TLV, y se dedica a hacer otras cosas, desde el individualismo metodológico de los neoclásicos… entonces cabe preguntarse, ¿qué relevancia tiene la modelización de Roemer, para el análisis de cómo funcionaría una economía según la TLV? Otro misterio.

(6) “La segunda es que habréis observado que emplean (los marxistas más académicos) una cantidad de verborrea acojonante”

¿Qué ejemplos tiene? ¿Alguno que pueda citar con corrección, o debemos tomar su palabra? ¿Diego Guerrero, vecino suyo, es un autor al que usted le cuesta leer? ¿Nieto Ferrández, José Tapia, también españoles, en qué idioma escriben? Busque entre las cientos de entradas en el blog de Astarita, y diga abiertamente qué es lo que no entiende. Shaikh, Rosdolsky, Rubin, Kliman, son economistas marxistas de lo más “académicos”. Ni en el marxismo ni en ningún espacio del conocimiento, es una virtud la oscuridad expresiva. Al contrario, es sospechosa. Aún así, el no entender algo, no equivale a refutarlo.

(7) “No emplean números y se resisten a cuantificar, al contrario que sucede con los economistas científicos (señal de que no las tienen todas consigo). (…)Dan o suelen dar explicaciones no empíricas sino de índole filosófica”

Es natural que para un positivista el ejercicio del pensamiento sea algo extraño. Pero en Marx desde la primera página hasta la última, el pensamiento opera sobre la realidad, no es una especulación vacía como la de los neoclásicos. Las primeras páginas de El Capital tratan sobre la mercancía, y de su carácter como emergente de una determinada división social del trabajo. Todo esto es contrastable. Cada desarrollo del pensamiento de Marx, se hace de la misma manera, apoyándose en la realidad. El uso de la capacidad de abstracción no es un defecto, sino una necesidad de la ciencia, como hija del pensamiento. La observación de la realidad y la contrastación son parte del proceso de desarrollo de una idea, no sus enemigos ni sus contrarios.

Dan o suelen dar” Qué rigor el suyo. Para atajarse ante la respuesta de que los economistas marxistas sí usan números y cuantificaciones, y que usted no tenía idea de qué es lo que hacen o no hacen dichos economistas, debilita de antemano su afirmación, para luego tener una coartada como: “bueno, no dije que todos se resisten a cuantificar” Muy bien: dígalo entonces con todas las letras, haciendo alarde de su conocimiento del campo de la economía marxista: ¿qué porcentaje de los economistas marxistas se resisten a cuantificar? ¿Se acercan más a ser casi todos o a ser ninguno?

(8) “Una nota, anecdótica a estas alturas de lo que ya llevamos visto, es que el hecho de que se haya demostrado como falsa la teoría objetiva del valor de Marx implica también que es errónea (al menos tal y como la explicó él) su idea de la tendencia decreciente de la ganancia, otra de sus ideas económicas. Según Karl Marx (volumen III del Capital), existe una tendencia generalizada a caer de los beneficios (de los capitalistas). Esta teoría se tuvo como cierta durante una parte del siglo XIX porque se veía como intuitiva pero conforme avanzaba el tiempo se vio que no se daba necesariamente. ¿Por qué? Porque al ser percibido el valor subjetivamente, no se desprende que sea obligatorio que exista por narices una tasa de retorno de beneficio que vaya a caer obligatoriamente”

Naturalmente, si la TLV es falsa, sus conclusiones deberían serlo también. Pero de hecho, no es verdad que la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia dependa exclusivamente de la explicación de Marx. De hecho, es un fenómeno que ya en el siglo XIX era observado y se intentaba explicar por los más variados economistas burgueses. Marx no descubrió el fenómeno, sino que lo explicó. Por más que le duela a Chemazdamundi, es un hecho de la realidad que en cada ciclo económico hay un momento ascendente y otro descendente de la tasa de ganancia, y los hechos de la realidad requieren explicaciones. Es sintomático que el señor no muestre ninguna estadística que niegue el fenómeno. Dumenil y Levi son de los autores más citados que trabajan en ese campo.

(9) “Observad el recorrido histórico de la Ciencia: no se han produjo avances científicos basados en el marxismo como teoría base económica… y eso es ooooootra cuestión que añade peso a la evidente conclusión de que el marxismo NO es científico.”

¿Y la evidencia? Alguien que postula la propia ignorancia como prueba de la inexistencia de lo que ignora. Extraordinario.

Más bien al contrario, es recurrente la propia admisión de referentes neoclásicos de que su teoría no sirve para entender la realidad, que se ha fosilizado en la mera publicación de papers con ecuaciones que no significan nada desde el punto de vista teórico (ver), y de hecho los únicos avances científicos que ha producido la corriente neoclásica, consisten nada menos que en descubrir inconsistencias lógicas en su propio seno, y en refutar experimentalmente sus presupuestos (ver y ver). Todo lo cual es dejado de lado cuidadosamente por los manuales y la currícula vigente en Economía, razón por la cual, los estudiantes que no profundizan por su cuenta en la materia, están condenados a desconocer que operan con ideas absurdas, tal como lo hace bovinamente nuestro bloguero Chemazdamundi.

Por el lado de la economía marxista, en cambio, el poder explicativo no sólo no disminuye, sino que se potencia, a medida que el sistema capitalista mundializa sus relaciones de producción y de este modo evoluciona hacia formas más parecidas al modelo explicado por Marx. Desde esta perspectiva se puede entender el crecimiento de la desigualdad como una característica interna al modo de producción, y que niega cada vez más la posibilidad de que un asalariado pueda acumular lo suficiente como para pasarse a la clase de los explotadores. Predicción de Marx confirmada por los sucesivos informes del PNUD y el reciente libro de Piketty. ¿Cómo lo explican los neoclásicos? Del mismo modo se confirma la predicción de que la humanidad cada vez se divide más nítidamente en dos clases antagónicas: la de los capitalistas, y la de los asalariados. La economía marxista puede explicar las crisis recurrentes, sin apelar a “shocks externos” ad hoc de carácter aleatorio; explica la tendencia al aumento de la composición orgánica y su consecuencia, la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia; puede demostrar empíricamente que la tasa de ganancia determina la tasa de inversión, en oposición a quienes postulan que la relación es la inversa (ver). Explica la importancia crucial de la expropiación campesina para generar un ejército de proletarios desposeídos, fenómeno que atravesó toda la historia del capitalismo y que hoy sigue operando en China, como precondición de los niveles de explotación que requiere el capitalismo (citar). A pesar de la confesión de Bohm-Bawerk (ver), la economía neoclásica niega que la no propiedad de medios de producción implique una desventaja sistemática, que permita la explotación de una clase de personas por otra clase. Total, como dice Ch., todos podemos hacer como Bill Gates (es decir, comprar un software público y convertirlo en un monopolio: sí, muy útil para la sociedad). El marxismo denuncia de forma recurrente, que de acuerdo a las leyes internas del capitalismo, los intentos de intervenciones políticas como los controles de precios y otros intentos de violar la ley del valor, no pueden conseguirlo, y al contrario, sólo agravan las contradicciones; que las crisis no pueden ser resueltas al modo reformista keynesiano, simplemente impulsando el gasto, sino que el único mecanismo de resolución de una crisis que funciona en este sistema es el de la depauperación de la clase trabajadora y el aumento de la rentabilidad… en suma, que los reformistas burgueses de tipo keynesiano, post keynesiano, etc, están equivocados, cosa harto probada por la historia de todas las crisis capitalistas.

(10) “Y nótese que si no lo supo él, Engels, su redactor y sistematizador que le sobrevivió sí que lo supo a ciencia cierta. De hecho, Engels trata en el prólogo del volumen III de El Capital de la utilidad de Jevons, afirmando, incluso, que es posible construir un socialismo más simple a través del empelo de la teoría marginal.

1) Vamos, que con aquella afirmación Engels estaba reconociendo que le vio las orejas al lobo. Él sí fue más honrado. ¿Engels sí se dio cuenta, sí leyó la obra de los marginalistas y Marx, no? Recordemos que Engels ayudó a redactar El Capital (y muchas otras obras de Marx).”

Aquí Chemazdamundi trata de insinuar que Marx y Engels conocían los trabajos de los austríacos, que los consideraban superiores a los propios, y que a pesar de esto, para continuar con la conspiración comunista, simularon otra cosa… hay que respirar hondo y sumar paciencia.

Primero, Marx refutó en los primeros capítulos de El Capital, que el valor pudiera basarse de cualquier manera, en la utilidad (ver). El aporte de Gossen, sobre el que construyeron sus especulaciones de inodoro los austríacos, no altera en una coma el motivo por el cual el valor no puede basarse en el valor de uso. Por lo tanto, que Marx o Engels hubieran leído a estos autores, es irrelevante para la validez de la TLV y para la idea que Marx y Engels pudieran tener sobre ella.

Segundo, es evidente que Engels sí llegó a conocer a Jevons y a Menger, al menos. No me extrañaría que Marx los haya conocido. Veamos cuál es la cita que menciona Chemazdamundi (pero que no muestra en su artículo):

“Ahora bien, no hace falta un gran esfuerzo mental para darse cuenta de que esta explicación de la ganancia capitalista dada por los “economistas vulgares”, conduce prácticamente a los mismos resultados que la teoría marxista de la plusvalía: de que los obreros se encuentran según la concepción de Lexis exactamente en la misma “situación desfavorable” que según Marx; de que en ambos casos salen igualmente estafados, puesto que cualquiera que no sea obrero puede vender sus mercancías más caras de lo que valen y el obrero no, y de que sobre la base de esta teoría puede construirse un socialismo vulgar tan plausible, por lo menos, como el que aquí en Inglaterra se ha construido sobre la base de la teoría del valor de uso y de la utilidad–límite de Jevons–Menger. Y hasta llego a sospechar que si el señor George Bernard Shaw conociese esta teoría de la ganancia tendería ambas manos hacía ella, se despediría de Jevons y Karl Menger y reconstruiría sobre esta roca la iglesia fabiana del porvenir.” (El Capital tomo 3, p 6-7, énfasis agregado)

Al leer esto me contagio del humor del texto, al igual que cualquiera que no sea un cabeza dura como Chemazdamundi, porque Engels se está riendo de Jevons, de Menger, de Lexis, de Bernard Shaw, de los fabianos… se llama ironía. Al seguir el texto, la burla incluye a otros personajes. Para Chema, no, Engels propone seriamente construir una iglesia fabiana basada en ideas utilitaristas…

(11)No soy ningún tonto ni me chupo el dedo”

Después de todo lo que hemos visto… ¿Está seguro?

(12) “Que no por introducir ese matiz de “trabajo abstracto socialmente necesario” va a cambiar mucho la crítica en sí: que no es el trabajo, ni ninguna de sus acepciones lo que está tras el valor de las cosas.

Este artículo que estáis leyendo ahora está, en parte, dedicado a abofetear académicamente a esos críticos cegatos, a regodearme en su ignorancia e inutilidad… y a recordarles que soy una persona a la que no conviene tocarle las palmas… o me echo a bailar.”

¿En serio? “académicamente”, cuando no sabe ni citar ni interpretar textos con propiedad… no conoce el método científico… desconoce la materia… no puede dar un paso sin contradecirse… su forma favorita de argumentación es la falacia… no tiene pudor en mentir una y otra vez… su intención es engañar a un lector que conozca tan poco como él mismo del tema… este nivel de mediocridad es una vergüenza por debajo del nivel de cualquier academia. Salvo las de marketing, se ve.

¿Es esto lo que muestra cuando se “echa a bailar”? Tuvo varios años para estudiar después de su promesa-amenaza, ¿y esto es todo lo que le salió? Una compilación de lugares comunes que abundan por toda la Internet, sin una pizca de originalidad, ni un gramo más de profundidad, más bien todo lo contrario. En este blog y sobre todo en el de Astarita se han recibido críticas mucho más serias, sin la pretensión de ser artículos “científicos”. El único requisito para ser más serio que Chemazdamundi, según él mismo demuestra, es no inventarse la materia de la que está tratando.

Hasta aquí hemos visto cómo Chemazdamundi ignora la TLV, y cómo trata de suplir este desconocimiento mediante el ejercicio de una desvergüenza que parece obligatoria entre los suyos. En lo que hace a la teoría marxista, los lectores de este blog no han encontrado muchas novedades en esta serie de respuestas. El próximo post se dedicará a demostrar cómo el campo de la ignorancia de Chemazdamundi se extiende también a la propia teoría neoclásica.

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Bibliografía

Ochoa, E. (1989): “Values, proces and wage-profit curves in the US economy”, Cambridge Journal of Economics, 13 (3), pp. 413-429.

Petrovic, P. (1987): “The deviation of production prices from labour values: some

methodology and empirical evidence”, Cambridge Journal of Economics, 11 (3), pp. 197-210.

Shaikh, A. (1995): “The empirical strength of the labor theory of value”, New School for Social Research, Nueva York, 23 pp.

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Acerca de Ezequiel

Marxista.
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16 respuestas a Respuesta sobre TLV 5: TLV y más falsificaciones

  1. Hola, la verdad muy interesante el blog. Voy a hacer un comentario que nada tiene que ver con la discusión de la publicación pero no tengo forma de comunicarme en forma privada.
    Estoy haciendo un trabajo sobre sociología del consumo desde la perspectiva critica (relación entre consumo y las clases sociales), tenes algunos autores o textos para recomendarme como lectura?
    Muchas gracias,
    saludos desde Argentina

  2. Spanac dijo:

    “Tan opuestos son que por mucho tiempo y hasta nuestros días, se ha considerado a la URSS como capitalismo de estado por variados economistas y políticos de izquierda. La caracterización de “estado obrero degenerado” es principalmente sostenida por el trotskismo. Finalmente, en base a sus relaciones de producción, la explicación más convincente de su dinámica interna, me parece la de R. Astarita, que puede encontrarse en su blog, y que la define como un modo de producción distinto tanto del capitalismo como del socialismo, y condenado al fracaso por sus contradicciones internas.”

    La pregunta que uno hace es porqué si estos regímenes eran marxistas (o derivaciones del marxismo-leninismo) no implementaron el comunismo real que ustedes promueven y derivaron en sistemas de capitalismo de estado sin exepción alguna.

    Personalment creo que la respuesta es muy simple, porque el sistema que ustedes promueven carece de base lógica i científica de manera que su real implementación es imposible.

    Un saludo desde Bosnia (antigua Yugoslavia).

    • Ezequiel dijo:

      Su pregunta adolece de voluntarismo. La historia no se mueve según la voluntad de los dirigentes, ni según la corrección de sus ideas. La voluntad de éstos actúa dentro de un contexto y determinaciones que no pueden controlar. Por caso, si la URSS nació al mismo tiempo que la revolución era derrotada en Europa occidental, y los ejércitos burgueses invadían y destruían la economía rusa hasta el punto de reducirla a los niveles pre-industriales, en tal escenario, sorprenderse de que esa sociedad no haya podido cumplir la evolución hacia el socialismo, no es legítimo, porque olvida que el marxismo siempre ha hecho hincapié en la necesidad absoluta de ciertas premisas materiales, cierto nivel económico mínimo, que permitiría hacer posible el socialismo, y en la escala del mercado mundial, no en una sola región. Recordemos que los mismos soviéticos calculaban que el triunfo de la revolución europea era la condición necesaria de su éxito. Todo esto merece extenderse en un análisis teórico e histórico que no puedo desarrollar en un comentario, pero le recomiendo que siga estudiando el tema, puede consultar el blog de Astarita para más elementos.
      Dicho lo anterior, creo que no hay que descartar una crítica al comportamiento y las ideas de los dirigentes bolcheviques, desde la perspectiva del comunismo de izquierda, que también le recomiendo que conozca.
      Saludos.

      • KarlosMarx dijo:

        El ”comunismo de izquierda” no existe: es una patraña y un vil anticomunismo. La URSS fue un Estado socialista fundamentado en el estricto marxismo-leninismo, dirigido en su primera etapa tras el fallecimiento de Lenin por su compañero de armas Stalin.

      • Ezequiel dijo:

        Karl, del mismo modo yo podría decir que el marxismo-leninismo no existe… pero hay que tratar de ser claros en discusiones que son importantes, y no confundir expresiones de deseo con hechos. Así como la TLV, que es el principal tema de este blog, es un problema científico, la cuestión de qué es el socialismo también lo es, y si vamos a qué es el socialismo en Marx, el concepto queda mucho más acotado: en toda su obra queda claro que de lo que se trata es de superar los males del capitalismo, con el objetivo de lograr el máximo desarrollo posible de las potencialidades humanas, del individuo y de la sociedad como condición concomitante. De acuerdo a esto, el socialismo es la conquista de la libertad humana (de una forma verdadera y superadora respecto a la libertad formal), y por lo tanto del poder de los trabajadores y la extinción de cualquier tipo de explotación que niegue este poder y libertad. Tal como se describe en el elogio de Marx y Engels a la Comuna de París, y tal como se desprende, por la negativa, desde la crítica que le hacen a los grupos blanquistas, que querían reemplazar la iniciativa de clase por la iniciativa y el gobierno de la vanguardia. Cosa que, queriendo o no, terminó haciendo el leninismo, es decir, negando el poder de los soviets, y tratando de centralizar el poder, haciendo del partido y de la burocracia el sujeto motor del socialismo. Con el resultado de que nada del objetivo socialista sobrevivió siquiera a los primeros años de la revolución que, recordemos, iniciaron los trabajadores rusos, no el partido bolchevique.
        De hecho, esa mentalidad se reproduce en tu comentario, lo que debió haber sido la revolución proletaria, dirigida por la voluntad de los soviets, es en tus palabras, dirigida por personajes heroicos, Lenin, Stalin, etc, anulando al sujeto colectivo, la clase, en favor de la interpretación más afín a la historiografía liberal, en la que se oculta la lucha de clases en favor de las actuaciones luminosas de los líderes.

  3. Pingback: GE 65 – Mensajes y correcciones IX | Guía Escéptica

  4. Héctor dijo:

    Mi duda es si el personaje al que le responden ha llegado a entrar al debate con usted. Me interesa ver si se ha desarrollado un intercambio de ideas.

    • Ezequiel dijo:

      Hola, tengo entendido que cada vez que cito el link de su página, él debe recibir una notificación en su blog… si es así, conoce estos artículos y no ha respondido, ni creo que vaya a hacerlo.

      • Héctor dijo:

        Debo admitir que por un tiempo me había convencido el señor. Dado que el texto es considerablemente largo, muy muy largo, por tanto no pude llegar a ser lo suficientemente riguroso debido a mis ocupaciones. Sin embargo, siempre hubo unas cuantas cosas que me causaban curiosidad y duda. Una, su manera de exponer lo que es el método científico; me parecía un poco vacío el texto en esa parte. Y dos, aquella ocasión en que decía “no necesito saber lo que es el trabajo abstracto socialmente necesario”. No me cuadraba porque es algo que podría considerarse poco ético a la hora de “refutar”.
        Pero bueno, apenas soy un ingeniero, así que quizá pronto tome una carrera o un postgrado para economía. Existen ciertas dudas que quiero sacarme.
        Esas me las sacaré por mi cuenta, pero ahora tengo unas que quisiera preguntarle directamente a un marxista.
        Usted debe conocer los sistemas económicos de Canadá y los países nórdicos. La gente habla mucho de ellos y dice cosas bastante positivas. Yo mismo tengo familiares en Canadá que dicen estar muy contentos con lo bien que se vive allá. Mi pregunta es, ¿qué postura tienen los marxistas con respecto a estos sistemas? ¿Los consideran eficientes (al menos lo suficientemente eficientes como para considerarlos una buena propuesta, si acaso alguien deseara implementarlos en otro país que no lo tenga)?
        Mi segunda duda es acerca de la dificultad de que las fuerzas de producción tomen el control de la economía, creando una comuna, o quizá un Estado Comunal. Por mi parte estimo muchos problemas, pero sería demasiado escribirlos aquí y pretender que me responda a todas mis dudas. Me gustaría que me señalara los mejores libros y materiales para entender a fondo cómo funcionaría un país (por lo menos, porque también trato de imaginar un mundo entero) completamente marxista. revisarlos puede que me cueste mucho tiempo, pero estoy seguro de que llegaré a lograr el objetivo.

      • Ezequiel dijo:

        Sobre los países nórdicos y otros, es natural que en los países más desarrollados se viva mejor. A mayor productividad, el trabajo potenciado (concepto discutido en el blog de Astarita) de las empresas más avanzadas genera más valor por cantidad de trabajo, en comparación con lo que se produce en las empresas más atrasadas, que por lo general están en los países atrasados. Hay más recursos para distribuir y las luchas salariales y sociales tienen más posibilidades de lograr avances. En los países atrasados, el techo de lo que puede lograr la clase obrera es más bajo.
        Ésta es una cuestión de diferencias cuantitativas más que de modelos diferentes. A medida que países como Corea del Sur se van desarrollando, lo mismo sucede con sus niveles de vida, remuneración, etc.
        Dentro del capitalismo el desarrollo es posible, y no sólo eso, sino que es su característica más notoria.
        La cuestión es si el desarrollo capitalista, incluso en los casos más favorecidos, impone límites objetivos a esos logros sociales y distributivos, y cuál es el efecto regresivo de cada nueva crisis en ese respecto.
        La respuesta a esto puede verse en lo que ha sucedido en las últimas décadas con los países escandinavos. Desde la crisis de los setenta, la mundialización de las relaciones comerciales, financieras, y de los procesos productivos (que no fue un proyecto de una conspiración neoliberal, sino una consecuencia de la crisis y una forma de salir de ella), ha derribado muchas barreras protectoras y las leyes del capital se han ido imponiendo con fuerza creciente. Ver: https://rolandoastarita.wordpress.com/2011/06/19/el-adios-al-socialismo-sueco-y-la-logica-del-capital/
        No conozco la economía canadiense, pero el concepto es el mismo, el mantenimiento de sus servicios sociales depende de su éxito competitivo en resistir la lógica mundial del capital, que es una fuerza objetiva que aumenta, no disminuye, ante la presión de la necesidad de aumentar la tasa de ganancia: la emigración de capitales a países con bajos salarios, etc., y aún así no hay forma de escapar alas crisis recurrentes del sistema.
        Sobre el comunismo, la actitud de los marxistas ha sido generalmente la de no construir modelos, para diferenciarse de los socialistas utópicos, quienes se preocupaban más de imaginar tipos ideales de sociedades, que de pensar las condiciones de posibilidad de ellas y de la destrucción del orden actual.
        Normalmente se tienen unas ideas básicas sobre lo que no debe ser y sobre lo que sí debe ser… en contraposición con todas las sociedades de clases y con paralelismos con las sociedades sin clases. En las últimas décadas estas ideas se han ido afinando a la par de las críticas al modelo soviético, y también ha crecido la preocupación por construir algún modelo plausible, aunque siempre sabiendo que la realidad del movimiento histórico no respetará necesariamente los moldes. De hecho, la construcción de tales modelos, como no puede preverse el estado de la tecnología ni la correlación de fuerzas a nivel mundial, etc, puede que sea más una herramienta propagandística, la demostración de la posibilidad teórica del fenómeno, que una verdadera herramienta práctica.
        Si tiene facilidad con el inglés, le recomiendo el podcast “Fromalpha2omega” en el que se trata el asunto con mucho interés, y donde puede recabar bibliografía sobre este tipo de modelizaciones. Desde el lado de la crítica a lo que no es el socilaismo, le recomiendo el blog de Astarita, también las discusiones entre la izquierda comunista respecto a la Revolución Rusa son interesantes: Rosa Luxemburgo, Gorter, etc.
        En fin, de modo bastante superficial y desordenado, es lo que puedo responder por ahora. Saludos.

  5. Planetaazul dijo:

    Uno de sus argumentos, es el carácter científico de la TUM, en base a ciertos experimentos neurológicos. Se supone que está demostrado que la compra de una unidad de una mercancía origina unos estímulos placenteros detectables mayores en una persona que la compra de otras unidades. Esto se traduciría en que unos bienes nos reportan más utilidad que otros ( estímulos placenteros). Y esto combinado con la mayor o menor escasez, de la oferta respecto a la demanda, sería lo que conformaría los precios. Entonces cómo es posible que la compra de un cromo de coleccionista, o de un juguete,o de una entrada de cine de mi director preferido , o de un libro de mi escritor favorito, pueda ocasionar un estímulo placentero mucho mayor, que la compra de otras mercancías, como puede ser un coche ( imaginemos que tengo ya muchos o que no me hacen especial ilusión) un mueble, o un electrodoméstico, siendo estas otras mucho más caras, y estableciendo que su escasez o la ausencia de esta, es la misma.

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