Cambia, todo cambia… (capitalismo) (2)

Hemos visto aparecer las relaciones asalariadas en el campo a partir del fenómeno de no-propiedad de medios de producción por los campesinos más pobres… hemos visto surgir simultáneamente al nuevo sujeto acumulador que por tener medios de producción en abundancia, puede emplear a los más pobres… hemos visto, finalmente, que este nuevo modo de producción nace y convive con el mundo feudal preexistente.

Ahora veremos cómo este sistema capitalista fue conformando el espacio europeo a través del intercambio comercial, y nos centraremos en el desarrollo privilegiado de la Inglaterra del siglo XV, que daría lugar al capitalismo en su forma más acabada.

La conformación del espacio europeo

Debemos situarnos en una Europa en la que seguía existiendo la producción de bienes de lujo (que se producían en los centros urbanos del norte de Italia y de Flandes) destinados exclusivamente al señor feudal, que los consumía por razones de prestigio social, para diferenciarse de las clases inferiores. Al mismo tiempo y un poco por todos lados aparecía la IRD local (industria rural a domicilio) que producía para el mercado cercano, y por otro lado vemos que lentamente se encuentran paños extranjeros en muchos lugares, lo que nos demuestra que se están conformando centros en los que la IRD se desarrolla más que en otros lados, con lo que empezamos a ver una desigualdad en el desarrollo entre unos centros de IRD (bajo régimen capitalista) y unas periferias productoras de materias primas (bajo régimen feudal).

Ahora para ver cómo se generaban las diferencias espaciales, primero debemos estudiar las características diferenciales de los distintos tipos de intercambio.

Por la función política de los bienes suntuarios el precio de estos productos no se correspondía con el valor que pudieran tener si fueran mercancías con otro tipo de utilidad y que se produjesen en masa. La compra de estos bienes entonces involucraba un intercambio de no-equivalentes (en términos de valor) en el que el señor pagaba más de lo que valían esos bienes, y el comerciante obtenía una ganancia que no era destinada a la acumulación, sino al propio consumo suntuario y a la reproducción del artesanado como tal, igual a sí mismo (recordemos que las trabas gremiales impedían la acumulación indefinida en la ciudad). Es decir que en términos de estructura, de relaciones sociales, este circuito comercial simplemente se reproducía igual a sí mismo, incluyendo a los actores que participaban en él.

Algo distinto sucedía cuando el excedente del señor se dirigía al circuito de la producción de la IRD. Cuando el comerciante de aldea o el campesino rico de aldea compraba materias primas (lana del feudo) para que el trabajo de sus asalariados la transformase en paños, en el proceso productivo se está agregando un valor al insumo, y ese valor es apropiado en buena parte por el dueño de los medios de producción, este proto-capitalista en que se estaba convirtiendo el aldeano rico. Por lo tanto, hay un aumento del valor en el circuito capitalista (específicamente en la producción, no en la circulación), que es la base de la acumulación del capital en un circuito que se repite indefinidamente, ya que no tiene límites gremiales para explotar la mano de obra, y porque acumula no en términos de valores de uso (cosas útiles, por lo tanto limitadas, finitas) sino en términos de valores de cambio, de dinero que se puede acumular sin límite alguno. Además el hecho de que los campesinos pobres tuvieran una pequeña parcela para satisfacer algunas de sus necesidades, hacía que el sueldo pudiera ser todavía inferior al valor total de los medios de subsistencia que necesita el trabajador, ya que una parte de la fuerza de trabajo podía ser sostenida por el propio producto de esa pequeña tenencia. Como esto causaba una enorme diferencia entre el valor producido por el trabajo y la remuneración pagada a los trabajadores, el nivel de la ganancia era enorme y favorecía el dinamismo de este sistema.

Entonces tenemos que en la relación comercial entre los feudos (geográficamente omnipresentes) y los sectores de IRD hay un intercambio que no es, como en el caso de los bienes suntuarios, de no-equivalentes. No, el señor vende la lana a su valor, a cambio de un dinero que equivalga a ese valor. Hay un intercambio de equivalentes entre los dos sistemas.

Lo curioso es que este intercambio está reproduciendo al feudalismo, por un lado, tal cual es, y al capitalismo, del otro, en escala creciente. A diferencia del intercambio de no-equivalentes que reproducía estructuras inmodificadas de los dos lados, el intercambio de equivalentes reproduce al feudalismo inmodificado del lado feudal del intercambio. Pero del otro lado la materia prima que compran los capitalistas contribuye a desarrollar capitalismo.

Al mismo tiempo en las áreas feudales vamos a ver que la IRD que estaba en todas partes, empieza a ceder en algunas zonas que se van a ir especializando en exportar materias primas, bajo el modo de producción feudal. Y en cambio en otras zonas la IRD se va a concentrar y va a exportar. La suerte de las distintas zonas en este desarrollo desigual va a depender de factores locales ligados a la coyuntura y a la lucha de clases.

Centro y periferia

Los casos paradigmáticos y opuestos son los de Inglaterra y de España, que parten de una estructura similar con IRD pero luego divergen.

Hay que recordar que en el siglo XIV empieza la Guerra de los Cien Años, que enfrentó a Inglaterra y a Francia. La primera consecuencia de esta contienda fue el cerrar los mercados de Flandes a las exportaciones de lana inglesa, con lo que el mercado inglés tuvo a su disponibilidad toda esa materia prima para hacer posible su transformación local. La segunda consecuencia fue una gigantesca revuelta campesina (1381) que estalló debido a nuevos impuestos que intentó cobrar la corona para financiar la guerra. Lo interesante de este movimiento es que estaba dirigido no por el campesino medio o pobre, sino por el rico, este nuevo sujeto acumulador que tiene ya algunas contradicciones con el sistema feudal (impuestos a la circulación) y que por su lugar en la producción está capacitado para cobrar conciencia de cuáles son sus intereses como clase y cómo son antagónicos respecto al sistema feudal. De aquí que las reivindicaciones del movimiento no fueran quejas fragmentarias del campesino aislado y sin conciencia de clase, sino que atacaban directamente al sistema en una de las fuentes de ingresos que se estaba volviendo más importante: pedían la anulación de los tributos a la circulación.

El movimiento fue derrotado militarmente, pero lentamente las reivindicaciones de estos campesinos ricos se fueron obteniendo a lo largo del siglo XV, y se fue conformando lo que se conoce como el sistema farmer inglés, en el que el capitalista agrario (yeomen) arrendaba tierras a los señores feudales, que no les cobraban en este caso un tributo, sino la moderna renta, que es simplemente una parte de lo que el capitalista gana explotando a la mano de obra que trabaja esa tierra. Así se conformó la ya clásica (para nosotros) división entre el rentista, el capitalista y el trabajador asalariado. Y con esta expansión del campo de acción de los capitalistas ingleses, aumentó su capacidad de generar ganancias al tiempo que aumentaba el mercado interno con esta nueva estructura agraria, y por lo tanto aumentaba la producción textil interna y la capacidad exportadora.

Simultáneamente y en conexión con lo anterior, la demanda de lana que produjo esa industria y la salida de la lana inglesa del mercado europeo, empujaron a la producción lanar española a exportar, estrangulando a la IRD local, que por falta de materias primas y ante la competencia externa, y ante la hostilidad de los intereses locales  que dependían de la exportación lanar (una revuelta de 1521 de los pequeños burgueses aldeanos fue sofocada para siempre), se eclipsó, dando lugar en España a una estructura exclusivamente feudal de exportación de materias primas.

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Los presentes posts sobre el feudalismo y la transición se basan fundamentalmente en los teóricos de Carlos Astarita, que dejo para quien esté interesado en profundizar en las problemáticas que apenas he esbozado: Historia-Medieval-Teoricos-Astarita-1-C-2004-completos

El resto es historia conocida para cualquiera: la expansión ultramarina europea que extrae excedente de diversas maneras (comercial o coercitivamente) para apuntalar la acumulación, y finalmente la Revolución Industrial, que subsume al proletario a la máquina y al control directo del capitalista dentro de la fábrica.

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Acerca de Ezequiel

Marxista.
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